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| Soluciones farmacéuticas (primera parte) |
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El
estudio de soluciones farmacéuticas es esencial
para el farmacéutico y puede ser, ocasionalmente,
algo complejo. Además de considerar la conveniencia
terapéutica de la droga, el farmacéutico
debe considerar muchos factores con respecto a los aspectos
químicos y físicos del producto. ¿Es
la droga soluble en un solvente aceptable? ¿Es
químicamente estable en la solución y
por cuánto tiempo? ¿Son dos o más
solutos químicamente y físicamente compatibles
en la solución? ¿Cómo afectarán
al producto los cambios en temperatura, pH o exposición
ligera? ¿El producto se debe preservar, proteger,
o dar sabor y cómo? ¿Cómo debe
el producto ser empaquetado y almacenado?
Muchas soluciones orales no se producen comercialmente
porque son inestables o tienen una vida de anaquel corta
o se utilizan en una población paciente tan pequeña
que son improductivas para producirse comercialmente.
DEFINICIÓN
Una solución es un sistema termodinámico estable, monofásico integrado por 2 o más componentes, uno de los cuales se disuelve totalmente en el otro. La solución es homogénea dado que el soluto (o componente dispersado) se dispersa a través del solvente en partículas de tamaño molecular o iónico. En su definición más amplia, una solución es una mezcla homogénea de sólidos, líquidos, y/o de gases. En lo sucesivo se restringirá nuestra definición de soluciones farmacéuticas a aquéllas integradas por un sólido, un líquido, o un gas disuelto en un solvente líquido.
La asignación de los términos soluto y solvente es arbitraria. Generalmente, el soluto es el componente presente en cantidad más pequeña y el solvente es el componente mayor en cantidad y líquido. Los solutos farmacéuticos pueden incluir componentes de la droga, agentes saborizantes, colorantes, conservadores y estabilizadores o sales buffer (tampón). El agua es el solvente más común para las soluciones farmacéuticas, pero el etanol, la glicerina, el glicol del propileno, el alcohol isopropílico y otros líquidos también se pueden utilizar dependiendo de los requisitos del producto. Para ser un solvente apropiado, el líquido debe disolver totalmente la droga y otros ingredientes sólidos en la concentración deseada, debe ser no tóxico y caja fuerte para la ingestión o el uso tópico, además de estéticamente aceptable al paciente en términos de aspecto, aroma, textura, y/o gusto.
CLASIFICACIÓN EN FUNCIÓN DE LA SOLUBILIDAD
La solubilidad de una droga es la expresión de la cantidad de la misma que se pueda mantener en la solución en un solvente dado a una temperatura y presión dadas. Se expresa generalmente como el número de los mililitros del solvente requeridos para disolver 1 gramo de la droga. Entender la solubilidad de una droga es crítico en la formulación de soluciones. Este asunto será cubierto con más profundidad en un último ejercicio.
Una solución saturada es la que contiene la cantidad máxima de soluto que el solvente es capaz de acomodar a temperatura y presión ambientales. La solución sobresaturada es la que contiene una cantidad más grande de soluto que aquélla que el solvente puede acomodar normalmente a esa temperatura y presión, por lo que queda soluto sin disolver. Generalmente se le obtiene preparando una solución saturada a una temperatura más alta, filtrando el exceso de soluto y reduciendo la temperatura. Las soluciones saturadas y sobresaturadas son poco estables y tienden a precipitar exceso de soluto bajo condiciones menos que perfectas (por ejemplo cuando está refrigerado o sobre la adición de otros componentes).
CLASIFICACIÓN EN FUNCIÓN DEL TAMAÑO MOLECULAR DEL SOLUTO
En ocasiones las soluciones se clasifican en función del tamaño molecular del soluto. Las soluciones micromoleculares consisten de moléculas o iones dispersos con tamaño de 1-10 A (peso molecular < 10.000). Las soluciones macromoleculares (peso molecular > 10,0000) presentan solutos en verdadera solución, pero el tamaño de las partículas de soluto es tan grande, que no pueden ser esterilizadas por filtración. Las soluciones son también muy viscosas, y se pueden utilizar como agente de espesamiento para otras formas de dosificación dispersas. Entre las soluciones macromoleculares más comunes se incluyen las que contienen acacia, metilcelulosa y otros derivados de la celulosa, y las que contienen proteínas tales como albúmina.
TIPOS GENERALES DE SOLUCIONES ACUOSAS
Las soluciones acuosas son las más frecuentes de entre las soluciones orales. Las drogas se disuelven en agua junto con cualquier conservador, o sal necesarias para el “buffering”. Al preparar soluciones farmacéuticas debe usarse siempre agua destilada o purificada.
Los siguientes son ejemplos de soluciones farmacéuticas acuosas:
-
Jarabes: son soluciones concentradas, viscosas, azucaradas
y acuosas que contienen menos de 10% de alcohol ( por
ejemplo el jarabe USP, jarabe de cereza silvestre USP.)
- Aguas aromáticas: son soluciones saturadas
de aceites volátiles en agua y que se utilizan
para proporcionar un sabor o un aroma agradable, ( por
ejemplo el agua de hierbabuena USP. )
- Mucílagos: son soluciones macromoleculares
gruesas, viscosas producidas dispersando gomas vegetales
en agua. Se utilizan comúnmente como agentes
de suspensión o espesamiento (por ejemplo el
mucílago del acacia o el de tragacanto).
- Ácidos acuosos: son soluciones acuosas diluídas
de ácidos (generalmente < 10%), ( por ejemplo
HCl diluido USP.)
USO FARMACÉUTICO DE SOLUCIONES
Las
soluciones tienen una amplia variedad de aplicaciones
en la industria farmacéutica para uso terapéutico,
como vehículos para los productos orales, parenterales,
tópicos, oticos, oftálmicos, y nasales.
También se utilizan como excipientes, buffers,
conservadores y como agentes de suspensión para
una variedad de formas de dosificación líquida.
Las soluciones concentradas en inventario sirven a menudo
como componentes de productos preparados extemporáneamente.
Las soluciones de prueba también desempeñan
un papel importante en el análisis de productos
farmacéuticos de todo tipo.
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05-Dic-2008 | |
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