A pesar de que nuestro país es el único de América con un tratado comercial firmado con la UE, en Alemania los empresarios perciben a México "como sólo un sitio más donde se invierte", pues la globalización marcha demasiado aprisa, y naciones como China o Polonia están resultando especialmente atractivas.
Wolfang Hantke, responsable de la sección América del Norte dentro del Ministerio de Economía y Tecnología de Alemania, explicó que en específico las pequeñas y medianas empresas germanas, han virado su atención hacia el oriente de Europa, "pues está a dos horas de distancia en avión e incluso en auto", y, por supuesto, hacia China, "que es un fuerte jugador y compite con México por el mercado norteamericano".
Además, "los inversionistas están impresionados porque gracias al TLCAN no sólo se produce en México para el mercado interno, sino también para EU y Canadá".
De esta forma, "muchas compañías, en especial del sector automotriz y de autopartes, producen en México... atienden una demanda. Pero si México quiere atraer a más empresas, a las pequeñas y medianas, no va a ser fácil. Los mercados están muy lejos. Y ellas prefieren a Polonia, Hungría, República Checa, los países Bálticos".
Precisó que la inversión alemana en México, directa o indirecta (vía terceros países), implica hoy día a 900 compañías (entre ellas Siemens, VW, Bayer, BASF), que han creado unos cien mil puestos de trabajo y participan con 5% del PIB de nuestro país.
Destacó que la inversión de toda la UE en nuestro país ha aumentado desde que en 2000 entró en vigor el Tratado de Libre Comercio UE-México (TLCUEM). Pasó de 2,400 mdd registrados en 1994-2000 a 4,100 millones entre 2001 y 2003, y a seis mil millones en 2004.
Datos de 2004 muestran que Alemania exportó a México cuatro mil 911 millones de euros (menos que los 5,295 millones registrados para 2002). De ese total, 98.7% fueron manufacturas; 1.3, productos agrícolas y alimentarios, y 0.3, productos primarios no alimentarios.
En ese año, México exportó a Alemania 1,634 mde (contra mil 312 millones de 2002), de los cuales 94.7% fueron manufacturas; 5.3, materias primas agrícolas y alimentos, y 0.2, básicos no alimentarios.