La brasileña Petrobras y la venezolana PdVSA desarrollan una serie de proyectos, la mayoría en Venezuela, referidos a la exploración y explotación de gas natural y petróleo, así como la construcción de una refinería. Debido a esto, los titulares de ambas compañías se reunieron para detallar sus proyectos conjuntos de energía y firmar una carta de intenciones para desarrollar una planta en Venezuela para el mejoramiento de crudo extra pesado proveniente de la Faja del Orinoco.
Entre los proyectos destaca la participación de Petrobras en el desarrollo de cinco campos de crudo en Venezuela, con una representación accionaria del 40 por ciento de la brasileña y un 60 por ciento de PdVSA.
Se creará una empresa mixta en Venezuela para desarrollar el campo de crudo extra pesado de Carabobo-1, con control accionario de PDVSA.
Al mismo tiempo, se creará otra empresa, pero en Brasil, que será controlada por Petrobras. La empresa se enfocará a proyectar, construir y operar la Refinería de Abreu e Lima, en el estado brasileño de Pernambuco, que tiene un costo estimado de más de 4,000 millones de dólares. Brasil tendrá un 60 por ciento del complejo.
Por otra parte, se estudia la viabilidad económica de desarrollar el complejo de gas natural Mariscal Sucre. En ese sentido, previeron destinar la mitad de la producción, o 17 millones de metros cúbicos de gas por día, al mercado interno venezolano, y la otra a la prevista primera etapa del Gran Gasoducto del Sur, que llevaría las inmensas reservas de gas natural de Venezuela hasta Argentina, en un enorme proyecto de unos 20.000 millones de dólares de costo. Este ducto también llevará combustible limpio a Paraguay, Uruguay y otros países de la región.