En una desolada franja del desierto mexicano inversionistas planean construir un nuevo parque industrial de alta tecnología de 1,000 millones de dólares que fue bautizado "Frontera Silicon".
Desarrolladores de California esperan que el complejo de ensamblaje y de fabricación de microprocesadores, que se ubicará justo al sur de la frontera con Estados Unidos, se convierta en un nuevo polo de la industria norteamericana de semiconductores, sacando ventaja de los menores costos laborales de México.
El predio de 39 kilómetros cuadrados fuera de la ciudad de Mexicali está relativamente cerca de de muchas empresas de alta tecnología estadounidenses que competirán con China y Taiwán en la industria global de semiconductores, valuada en 200,000 millones de dólares.
"El proyecto apunta a capturar parte de la nueva capacidad en la industria de los semiconductores", dijo Ron Jones, el presidente y director general de Silicon Border Development, los desarrolladores con sede en California detrás del proyecto.
México ha tenido problemas en atraer a las empresas de alta tecnología debido a sus relativamente bajos niveles de educación, además de que los costos de energía y laborales son generalmente mucho más altos que en Asia.
Jones dijo que el parque busca atraer una variedad de negocios de tecnología, incluyendo a fabricantes de semiconductores y de pantallas planas.
El parque aspira a crear 100,000 puestos de trabajo para mexicanos y estadounidenses que cruzarían la frontera diariamente.
El grupo desarrollador está negociando un crédito de entre 100 y 125 millones de dólares para empezar la primera de las cinco etapas de la obra, que podría comenzar en agosto.