El monopolio ruso Gazprom y el consorcio alemán BASF AG firmaron un acuerdo de intercambio de activos para explotar, de forma conjunta, yacimientos de gas en Rusia y vender ese combustible a consumidores en Alemania y Europa.
El presidente de Gazprom, Alexéi Miller, y el presidente de BASF, Jurgen Hambrecht, firmaron el acuerdo en presencia del presidente ruso, Vladímir Putin, y la canciller alemana, Angela Merkel, en la ciudad siberiana de Tomsk.
El acuerdo abarca toda la cadena desde la prospección y explotación de los yacimientos de gas hasta el trasiego por gasoductos y la distribución a consumidores en Alemania y Europa. El acuerdo permite a la empresa alemana Wintershall, filial de BASF, adquirir el 35 por ciento menos una acción de la empresa de Gazprom Severneftegazprom, que explota el yacimiento de gas Yuzhno-Ruskoe, en la región de Yamal, sobre el Circulo Polar Artico.
El yacimiento de Yuzhno Russkoye tiene reserves de más de 600 billones de metros cúbicos de gas natural, aproximadamente tres veces el tamaño de Achimgaz, un negocio conjunto de Gazprom y Wintershall para la producción de hidrocarburos en Siberia. Basados en el hecho de que la cantidad que se provee anualmente es de 40 billones de metros cúbicos, este campo podría proveer gas para 15 años de exportaciones.
El gas de ese yacimiento será transportado hasta Alemania por el Gasoducto de Europa del Norte (NEGP), un proyecto ruso-germano en el que también participan los dos consorcios.
Con una longitud de unos 1,200 kilómetros, el NEGP enlazará el puerto ruso de Víborg, a las afueras de San Petersburgo, y el alemán Greifswald, y también tendrá ramificaciones hacia Finlandia, Suecia y el enclave ruso de Kaliningrado.
Parte del gasoducto pasará por el fondo del mar Báltico sin tocar ningún otro país europeo, lo que permitirá evitar situaciones como la ocurrida a comienzos de año, cuando un conflicto de precios entre Rusia y Ucrania afectó los suministros de gas a parte de Europa.