En 1887, el fabricante de productos para bebés e higiene personal, Johnson & Johnson (J&J), patentó el característico símbolo de una cruz roja sobre fondo blanco, desde entonces había permitido a la Cruz Roja usarlo para asuntos humanitarios.
Sin embargo, la Cruz Roja en Estados Unidos, empezó a utilizarlo en productos como cepillos de dientes, kits de primeros auxilios, cortaúñas, pañales para bebés y humidificadores, con el objetivo de recaudar fondos, violando el acuerdo entre las dos entidades.
Debido a esto, y tras varios meses de negociaciones fallidas entre ambas partes, J&J presentó una demanda civil ante un tribunal federal de Nueva York sobre el uso del símbolo.
Aunque la Cruz Roja de Estados Unidos aseguró que todo el dinero que recibe de las ventas de estos productos es reinvertido en sus programas y servicios humanitarios, J&J le exige no utilizar más el símbolo en esos productos, además de entregarle todas sus existencias para que sean destruidas, restituirle todas las sumas percibidas por estas actividades y pagar la multa prevista por la ley en estos casos.
Si la demanda procede, la Cruz Roja de Estados Unidos deberá abonar los gastos judiciales del litigio, además de compensar los daños que haya sufrido J&J.