La salida de Vioxx del mercado farmacéutico abrió oportunidades a decenas de medicamentos prescritos para el tratamiento del dolor. Desde los analgésicos -liderados por la legendaria aspirina- y los antiinflamatorios no esteroideos, hasta los corticosteroides, son ampliamente promovidos para lograr una parte de los 40 mdd que el otrora segundo producto más importante de Merck Sharp & Dohme facturaba en México.
Uria Guevara López, director de la clínica del dolor y cuidados paliativos del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, indicó "En el país, más de 40 millones de pacientes consumen alguno de esos inhibidores. Sólo las estadísticas de la Secretaría de Salud refieren un padrón de 20 millones de pacientes de artritis reumatoide, sin contar a los de cáncer y diabetes, que también tienen este problema".
Gilberto Castañeda, director de farmacología del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) del IPN, enfatizó "Las empresas deben hacer un ejercicio de honestidad y encontrar el nicho específico para cada uno de sus productos". Asimismo, conminó a las empresas farmacéuticas a advertir a los pacientes los efectos secundarios que pueden presentarse, e incluso ser claros en los casos en que no se deben utilizar.
Especialistas médicos e investigadores señalaron que Vioxx no es la única sal de esta categoría (inhibidores de dolor o Cox2) que se comercializa y prescribe en el mercado mexicano. Producidas por Merck Sharp & Dohme, Pfizer y otros laboratorios, hay otros como Celebrex, Bextra, Dynastat y Arcoxia. Además de éstos, en el país hay una multitud de medicamentos prescritos para el tratamiento de la artritis y el dolor agudo. Incluso, algunos tienen más de 20 años y sus efectos secundarios se enfocan a problemas gastrointestinales y perforaciones intestinales.
Desde aspirinas, neomelubrinas y otros antiinflamatorios no esteroideos pueden servir para el tratamiento del dolor agudo, según la condición del paciente, reveló Pablo Marañón, de Bayer, compañía que cuenta con Rantudil, en tableta y pomada. (Reportera: Alma López)