Adquisición,
Empleo, y Mantenimiento de la Instrumentación de Análisis Químico
Fuente: J. Benjamín Esquivel H. Ph.D. / Editorial QuimiNet
Es
difícil evaluar el porcentaje de análisis químicos que
se realiza por medios instrumentales comparado con lo que llamamos "métodos
tradicionales" (también conocidos como "por vía húmeda").
Dependiendo de los recursos disponibles y de las necesidades analíticas,
seguramente existe todo un espectro de situaciones en las cuales métodos
de ambos tipos coexisten en la operación diaria de laboratorios. Creo
también que en la actualidad los métodos instrumentales predominan
en la mayoría de los casos.
Los primeros instrumentos
que tuve a mi disposición eran muy sencillos, generalmente tenían
muy pocos controles y sus manuales de instrucción (de quizás no
mas de 25 paginas) podían leerse en su totalidad en no mas de una hora.
En contraste a lo anterior, hoy día encaramos situaciones muy diferentes.
Los instrumentos aunque complejos y con mucha versatilidad, son superficialmente
simples, no tienen muchos controles o indicadores visibles, generalmente todo
es controlado por computadoras y los manuales son inmensos, usualmente en varios
volúmenes, y desgraciadamente en ingles, o lo que es aun peor, mal traducidos
de otros idiomas a el ingles. Una historia que he escuchado mucho entre mis
colegas (en tono de burla y frustración) es que los manuales de instrumentos
japoneses son traducidos del japonés, a el ruso, después a el
hebreo, de vuelta al japonés y finalmente al ingles.
El químico de hoy
día enfrenta opciones múltiples y situaciones complejas al adquirir
o emplear un instrumento. Es el propósito de esta columna el ilustrar
algunos aspectos de esas situaciones, y expresar ideas y recomendaciones sobre
los puntos críticos de la adquisición, mantenimiento, y manejo
de dicha instrumentación. Los comentarios aquí ofrecidos están
basados en mi experiencia y en las observaciones que he podido hacer al hablar
con usuarios de diversos países. Estas opiniones son también áreas
que usualmente discuto al impartir cursos sobre diferentes temas analíticos.
Los puntos que deseo tratar están resaltados en los párrafos a
continuación.
No es conveniente adquirir
demasiado o muy poco instrumento - El costo de la instrumentación
puede ser muy considerable. Dependiendo del tipo de instrumento y de los deseos
de uso, el gasto puede ser desde 15 o 30 mil dólares por limite bajo
en los casos de cromatógrafos o espectrofotómetros simples, y
hasta de 200 o 300 mil dólares o mas en los casos de espectrómetros
muy complejos. Es por estas consideraciones que conviene definir bien las necesidades
que se desean cubrir con la adquisición, y el explorar a fondo las opciones
disponibles en términos de fabricantes y accesorios necesarios. También
conviene recordar que la mayoría de la instrumentación es diseñada
para satisfacer las necesidades científicas de laboratorios y países
tecnológicamente avanzados. Hasta donde he conocido, muy poco se ha hecho
por fabricar instrumentación simple y mejor adaptada a los requerimientos
de países en desarrollo. Por estas razones es muy frecuente que la instrumentación
que usualmente se adquiere tiene características y capacidades que sobrepasan
los requerimientos reales del usuario típico. Un error común en
este punto es el caso en donde se adquieren accesorios que nunca podrán
utilizarse por ser superfluos o erróneos para las necesidades analíticas.
Es responsabilidad de el comprador o analista el limitar lo superfluo o lujoso
y optimizar lo necesario y básico en la adquisición.
Es por todas las razones
arriba mencionadas que la decisión sobre compras debe hacerse responsablemente.
Aquí influyen mucho las opiniones y asesoráis de los fabricantes
de instrumentación cuando sugieren o definen el instrumento recomendable
para un uso determinado. Sobre esto deseo mencionar que si bien esas opiniones
son valiosas, no deben constituir el total de el criterio empleado en la adquisición,
y debemos estar seguros que esas opiniones son en verdad útiles y adecuadas
a nuestros propósitos. Cliente y vendedor deben establecer una línea
de comunicación y confianza mutua que ayude a lograr éxito reciproco.
No olvidemos que los
instrumentos requieren de algo mas que electricidad para funcionar - Si
bien los instrumentos modernos son muy sofisticados y útiles, estos son
solamente una parte de lo necesario para obtener resultados. Siempre se necesita
de operadores capacitados, elementos de consumo, partes de repuesto, y de servicio
técnico. Por esto, es una idea muy buena , el reservar algo de los presupuestos
de compra de instrumentos, para la adquisición de todo aquello que es
esencial para su operación y mantenimiento. No debemos permitir que un
instrumento que cuesta 50 o 100 mil dólares no funcione por falta de
algo que cuesta un 2 % o 3% del total. Con pena he observado situaciones en
las que un instrumento moderno y costoso, no puede ser empleado por falta de
implementos simples como son reactivos especiales, algún material o parte
de consumo, o por la ausencia de personal capacitado y experto.
Aquí también
conviene recordar que la educación universitaria generalmente no es suficiente
para capacitar a los profesionales sobre el uso de instrumentos, y que aun cuando
el usuario tiene una base adecuada de conocimientos, siempre va a tomarle tiempo
el desarrollar experiencia con la instrumentación. Los cursos de análisis
instrumental, ponen solamente una capa de conocimientos muy ligera y muy general
en la preparación de los graduados. Afortunadamente, existen organizaciones
como son las sociedades químicas, empresas privadas e institutos y universidades,
dedicadas a impartir cursos de capacitación especializada, y a ofrecer
ayuda técnica,. Este aspecto es también parcialmente cubierto
por las empresas fabricantes de instrumentos, pero desgraciadamente muy pocas
de ellas cuentan con personal de habla hispana realmente capacitado y con la
experiencia adecuada para ser de utilidad a los usuarios.
Todo instrumento tiene
una longevidad limitada - Si reducimos un instrumento de análisis
a sus elementos básicos, vemos que es una combinación ingeniosa
y funcional de partes mecánicas, componentes ópticos, circuitos
electrónicos, y algoritmos de computación. Con el tiempo y el
uso todas esas partes sufren deterioro y desgaste, o bien el instrumento se
vuelve obsoleto cuando se introducen tecnologías mas avanzadas. Puede
también suceder que cuando un instrumento esta aun en uso, su mantenimiento
puede ser muy problemático por escasez de partes o por sufrir descomposturas
muy frecuentes. Un caso que conozco bien, es el de uso y mantenimiento de los
instrumentos de cromatografía. En mi experiencia, creo que es razonable
esperar que un cromatógrafo de gases debe de funcionar por lo menos durante
15 o 20 años y uno de líquidos por 12 o 15, siempre que su empleo
y mantenimiento haya sido el recomendado. Inevitablemente, todo instrumento
necesita ser descartado y es nuestra responsabilidad el reconocer cuando ese
momento ha llegado.
Después del ciclo
de producción de un instrumento, las empresas fabricantes mantienen repuestos
solamente por un periodo determinado, usualmente de 4 o 5 años. Al termino
de este tiempo, los fabricantes solamente prometen "hacer un esfuerzo máximo
por mantener partes" o algo parecido. Sobre este punto recuerdo una ocasión
en la cual escuche de boca de personas de una de estas empresas, que "esfuerzo
máximo" puede significar "no esfuerzo". Aun hoy día
no entiendo bien como es que alguien puede distorsionar el lenguaje en esa forma.
Lo ultimo o mas avanzado
en tecnología no es necesariamente la opción mas adecuada
- Siempre es una tentación muy grande el obtener lo mas moderno y avanzado
en tecnología al momento de adquirir un instrumento. En principio no
hay nada erróneo en esto, pero puede haber problemas en hacerlo, y mi
experiencia me ha mostrado la necesidad de ser cauteloso.
Hace algunos años
tuve que hacer la decisión de adquirir 6 instrumentos por emplearse en
un proyecto de biotecnología. El propósito era el análisis
de 1000 muestras diarias y las partes criticas del plan incluían la instalación
y funcionamiento de esos instrumentos a una fecha determinada. Al examinar las
opciones del caso, el fabricante seleccionado ofreció lo ultimo en diseño
y novedad en uno de los componentes de la instrumentación, los argumentos
me convencieron, y la decisión fue tomada de efectuar la adquisición.
Cuando las unidades se instalaron sucedió que en el lapso de aproximadamente
30 días, todas las unidades fallaron en ese componente supuestamente
muy avanzado y novedoso, las fallas fueron tales que una unidad tuvo que ser
reemplazada completamente. Eventualmente todos los problemas se solucionaron,
pero la etapa inicial del proyecto tuvo que retrasarse. Si bien 30 días
puede decirse no es un tiempo muy largo para resolver problemas cabe recordar
que esto sucedió en un país donde todo esta a la mano, los envíos
de partes de repuesto tardan 24 horas o menos, y donde existe contacto con un
conjunto muy apreciable de expertos. En países en desarrollo, problemas
de este tipo son seguramente mas difíciles de resolver.
El fabricante involucrado
en el ejemplo anterior nunca explico el porque de las fallas, pero fue evidente
que en las prisas por llevar algo nuevo a el mercado, los diseñadores
no tuvieron tiempo suficiente para probar dichos componentes y el instrumento
en total en donde estaban incorporados. Es por experiencias como esta que siempre
recomiendo el esperar uno o dos años después de la introducción
de un instrumento antes de adquirirlo. En ese tiempo, los problemas originales
serán detectados y las soluciones serán adecuadamente comprobadas.
También puedo agregar que un periodo de espera como este, seguramente
no va a retrasar en mucho el progreso o trabajo que comúnmente hacemos,
y si puede evitar problemas serios además de la frustración que
estos implican.
En esta columna de artículos
sobre Química Analítica el Dr. Esquivel discute muchos tópicos
y problemas asociados a su especialidad. Si tiene algún comentario, sugerencia
o preguntas específicas sobre algún problema, si desea contactar
al autor o le interesa que se aborde algún tema en particular, favor
de dejarnos sus comentarios o datos haciendo clic aquí.
Información sobre
el Autor. - El Dr. J. Benjamín Esquivel H. ha trabajado como investigador
durante 21 años en laboratorios industriales de análisis químicos.
Así mismo ha ocupado posiciones académicas y con empresas fabricantes
de instrumentación. Su especialidad profesional es el campo de las separaciones
cromatográficas y la espectroscopia. Es conferencista frecuente en congresos
internacionales donde imparte cursos de cromatografía y charlas de sesiones
plenarias.