La Agencia Europea de Evaluación Médica ya retiró del mercado todas las presentaciones de un medicamento para niños menores de 12 años, en los 25 países de la UE. ¿Su nombre genérico? Nimesulida. Sirve como analgésico y antiinflamatorio.
El problema con nimesulida es que causa daño hepático severo en niños, y por ello está bajo revisión clínica en todo el mundo. Varios han muerto. La medida en Europa ya tiene tiempo, así como en la mayoría de los países anglosajones. En EU no se vende.
¿Y en México? Al contrario. En México se sigue vendiendo en presentaciones para niños. Una de las dos más famosas es la del laboratorio suizo Roche, que lleva por nombre Mesulid. En niños, esa empresa recomienda una dosis de diez mililitros cada 12 horas. Es curioso que en Suiza Roche no vende ese medicamento. Pero aquí se da vuelo con los niños. Su director general en México es Víctor Manuel Miguélez.
Otra firma de amplia envergadura es GlaxoSmithKline, la cual también lo comercializa. Ésta es más desfachatada, porque México es el único país en donde lo vende. Con su producto de nimesulida, de nombre Eskaflam, GSK se da vuelo, pues ¡la recomienda para niños con edad desde un año!, y tiene presentaciones diversas: tabletas, gotas y suspensión. El titular de esta firma es Xavier Reyes Ponce.
Llama mucho la atención que el comisionado federal para la Protección de Riesgos Sanitarios Ernesto Enríquez, se ocupe a medias de casos como éste, en los que el consenso internacional dicta una lógica de la que México no debería sustraerse. Debe decirse que ya actuó su Centro Nacional de Farmacovigilancia, pero no de forma contundente.
Ante la (casi) ausencia de la autoridad sanitaria, el IPN ha tomado cartas en el asunto. Desde hace unos días circula entre cientos de pediatras mexicanos una misiva del doctor Gilberto Castañeda Hernández, jefe de Farmacología de esa casa académica. En el texto se alerta a los pediatras severamente contra este fármaco.
Otros actores:
Julio Frenk, secretario de Salud